Qué pasó. El 12 de mayo en la puerta de un colegio en San Pablo, Brasil, apareció un hombre con intenciones de asaltar a las madres. Rodeado de niñas, el ladrón sacó su pistola y apuntó a una mujer pero inmediatamente apareció Katia Sastre, una policía vestida de civil. Ella tomó las riendas del asalto: sacó su arma y le disparó al ladrón que quedó tendido en el piso y más tarde murió.
