"Vamos a reunirnos con la Liga de las Escolas de Samba para acordar un protocolo para la realización de los desfiles en el sambódromo. Si aceptan los protocolos, los desfiles se mantendrán", indicó Nunes.
Antes de Sao Paulo, Salvador de Bahia y Olinda, ambas ciudades del noreste reconocidas por esas celebraciones, ya habían cancelado las procesiones.
El lunes lo hizo la alcaldía de Salvador, donde 16,5 millones de personas disfrutaron de la última edición del carnaval, en febrero de 2020. El miércoles fue el turno de Olinda, famosa por sus procesiones con "bonecos", muñecos gigantes, que reunió a 3,6 millones de personas hace dos años.
El número de casos de coronavirus comenzó a subir nuevamente en los últimos días en Brasil, con las celebraciones de fin de año y la llegada de la variante Ómicron. El ministerio de Salud reportó en su último informe del miércoles 27.267 contagios en 24 horas, cifra que no se alcanzaba desde el 30 de septiembre (27.757).