"Justo esta tarde, firmamos contratos finales para 100 millones más de dosis del laboratorio Moderna y 100 millones más de vacunas de Pfizer", anunció personalmente el presidente norteamericano, Joe Biden.

"Justo esta tarde, firmamos contratos finales para 100 millones más de dosis del laboratorio Moderna y 100 millones más de vacunas de Pfizer", anunció personalmente el presidente norteamericano, Joe Biden.
"Para fines de julio estaremos en condiciones de haber vacunado a 300 millones de personas", dijo el mandatario desde la Casa Blanca.
El presidente norteamericano mantiene su promesa electoral: la lucha contra el Covid-19 es una prioridad para su gobierno.
A los 100 millones de vacunas prometidas para los primeros 100 días de gobierno, Biden tiene un objetivo de fondo: lograr que su país alcance la inmunidad lo más rápido posible.
Por eso, la importancia que le dio al anuncio de este jueves desde la Casa Blanca. La administración demócrata adelantó que llegó un acuerdo para tener 100 millones de vacunas de Pfizer y 100 millones más de Moderna.
Ambas vacunas se desarrollaron en base al material genético. El ARN mensajero lleva la síntesis de una proteína del virus, justamente la que impide que el virus logre infectar las células de nuestro organismo.
Hasta el momento, al menos 34,7 millones de personas ya han recibido una de las dos dosis de la inmunización, poco más del 10% de la población.
En total, 46,3 millones de dosis ya fueron aplicadas y 68,2 millones de dosis ya fueron distribuidas, según cifras oficiales.
Para acelerar el ritmo de la aplicación, no solo se han habilitado farmacias para aplicar vacunas, sino que también se convirtieron a los enormes estadios -los de fútbol americano, por ejemplo- en centros especiales de vacunación.
"Mientras los científicos hicieron su trabajo, desarrollando las vacunas en tiempo récord, mi predecesor no hizo lo mismo para estar listos para el desafío masivo de vacunar a cientos de millones de personas". Así de contundente fue Biden sobre la falta de seriedad con la que Donald Trump tomó cada aspecto de la lucha contra la pandemia.
El presidente puso de manifiesto, una vez más, que la campaña masiva de vacunación supone un "gigantesco desafío logístico para todo el país".
"Una cosa es tener la vacuna. Otra muy distinta, tener la infraestructura adecuada para vacunar", dijo Biden.
Estados Unidos marcha a la cabeza en el mundo por cantidad de dosis aplicadas. Pero está lejos de Israel, en cuanto a proporción de la población vacunada (69,46%).