Las niñas Harper son un ejemplo de cariño incondicional: lucharon por sobrevivir y ,cuando no pudieron, murieron juntas, tomadas de la mano.
la familia de Texas
La familia Harper, otro símbolo de la tragedia en Texas. Se salvaron los padres, Sus dos hijas murieron y los abuelos está desaparecidos(Foto: Gentileza FOX)
Unidas, hasta en el momento final
La familia Harper vivían cerca del campamento que ha quedado como un símbolo de esta tragedia. En el momento en que llegó el agua, una división para dormir fue determinante para la suerte de cada integrante. Las dos hermanas, de 13 y 11 años, estaban en la cabaña de sus abuelos. En la de al lado, sus padres. El agua del río Guadalupe, en su paso, se llevó de cuajo la cabaña con los abuelos y las hermanas. Fue el 4 de julio. Nunca más volvieron a verlos. Lo padres de las niñas, por vivir en otra cabaña, lograron sobrevivir. En la búsqueda, tuvieron la peor noticia de todas.
Las dos hijas aparecieron juntas, pero sin vida. La furia del agua las arrastró 24 kilómetros y allí quedaron. Las hallaron tomadas de la mano. Todo un mensaje de amor hasta el final.
Los abuelos, por el momento siguen desaparecidos. Las esperanzas de hallarlos con vida son muy escasas, por el tiempo transcurrido y la edad de los mayores.
La comunidad escolar quedó profundamente impactada. Las niñas estudiaban en la escuela St. Rita Catholic Community de Dallas: Blair, estudiante destacada en actividades extracurriculares como deportes, teatro y servicio comunitario; Brooke, apasionada por el deporte y el teatro improvisado
El padre, R.J. Harper, despidió a sus hijas con dolor, pero también con orgullo: Blair, una joven de corazón generoso, siempre dispuesta a servir y liderar; Brooke, una pequeña llena de energía, alegría y calidez Ellas también son el símbolo de la tragedia que vive Texas.