Las vacunas, con los refuerzos, han demostrado ser eficaces para reducir los casos graves y las muertes por Ómicron. Sin embargo, ahora la OMS quiere lograr una vacuna que evite que la proteína que "alimenta" el contagio pueda replicarse.
Qué es la proteína "Nucleocápside"
Es la proteína (N) que se encuentra en la parte central del coronavirus. Es la que permite que su información genética se multiplique y contagie a las células sanas del organismo, iniciando la infección. Para ingresar, depende de la "llave" que posee el coronavirus, la "espícula Y".
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Cómo es la estructura de la variante ómicron y una posible vacuna (Foto: OMS)
Cuando el virus abre una célula sana, gracias a las mutaciones de su espícula, vierte el contenido elaborado gracias a la proteína N, los "nucleocápsides". La OMS pretende una nueva vacuna que corte la posibilidad de actuar de esa proteína para que el virus no se reproduzca.
Ya se han demostrado en otros tipos de coronavirus, como en el caso del SARS y MERS ( Corea 2004), que las vacunas o recuperarse de la propia enfermedad dejan una memoria a largo plazo de las células T. Cuando esa infección regresa, el organismo "reactiva" a las células T para generar la respuesta de anticuerpos necesaria.
Si se logra una nueva vacuna que se concentre en el núcleo del coronavirus (más allá de sus "llaves" o espículas para contagiar) la respuesta sería permanente y no se necesitarían refuerzos semestrales como ahora.
Este es el principal aporte de la OMS esta semana.
Un complemento necesario: los antivirales
Hasta ahora hay dos aprobados: el Paxlovid de Pfizer y el Molnupiravir de Merck. Pfizer ha demostrado ser más eficaz para cortar, una vez declarada la enfermedad, la multiplicación del código genético que le permite infectar. Neutraliza a la proteína "proteasa", que así como la Nucleocápside es clave para su reproducción.
Si la erradicación de la pandemia parece difícil, un camino a seguir es el de convertirla en una suerte de "gripe". Presente cada año en todo el mundo, pero con la vacuna adecuada por cepas, nos permitirá retomar el ritmo de vida normal en todo el planeta.