"Las islas Malvinas son británicas y seguirán siendo británicas", aseguró John Healey, ministro de Economía del Reino Unido, en declaraciones a The Times. "No hemos recibido 'ninguna sugerencia' de los funcionarios de los Estados Unidos", agregó.
Trump volvió a reiterar que podría reconsiderar el apoyo al Reino Unido por las islas al no aumentar sus gastos de defensa para la Alianza Atlántica (OTAN). En Londres reaccionaron de inmediato. La respuesta del Gobierno argentino.

El gobierno del Reino Unido reaccionó por las declaraciones del presidente Trump sobre Malvinas. (Foto: A24.com)
"Las islas Malvinas son británicas y seguirán siendo británicas", aseguró John Healey, ministro de Economía del Reino Unido, en declaraciones a The Times. "No hemos recibido 'ninguna sugerencia' de los funcionarios de los Estados Unidos", agregó.
El Reino Unido tomó nota de inmediato de los dichos de Donald Trump sobre las islas Malvinas. Es la segunda vez que dice lo mismo en 4 meses. Estados Unidos amenaza al Reino Unido con revisar su respaldo a la soberanía británica sobre las Islas Malvinas si el gobierno de Londres no aumenta de manera significativa el gasto en defensa.
De acuerdo con los medios británicos, funcionarios de alto nivel del Pentágono analizan distintas alternativas para presionar a los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que no avancen con el compromiso de elevar sus gastos de defensa y seguridad hasta el 5% del PBI. En ese escenario, el Reino Unido recibiría una "atención especial" por parte de Washington.
La posibilidad más controvertida sería utilizar la posición estadounidense sobre las Malvinas como una herramienta de presión. Según la información, funcionarios estadounidenses no descartan modificar el respaldo diplomático tradicional a Londres sobre la soberanía de las islas si el Reino Unido no acelera el incremento de su presupuesto militar.
La advertencia representa un giro de enorme impacto geopolítico porque la cuestión Malvinas constituye uno de los principales puntos de disputa entre Argentina y el Reino Unido desde la guerra de 1982.
Estados Unidos y el Reino Unido tienen asientos permanentes en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Eso bloquea - por el poder de veto - cualquier avance que se pueda proponer siguiendo una vieja resolución de la ONU, del año 1965 que instaba las partes a negociar por el tema de la soberanía. Pero la guerra de 1982 sepultó ese avance de la diplomacia argentina.
El canciller argentino Pablo Quirno, también respondió rápido a los dichos de Trump. También planteó la necesidad de avanzar con una estrategia diplomática más sólida y con herramientas concretas para proteger los recursos argentinos. “Tenemos que hacer los deberes”, definió.
Según The Telegraph, Estados Unidos considera que los planes británicos anunciados hasta ahora avanzan en la dirección correcta, pero resultan insuficientes frente al objetivo del 5% del PBI acordado por la OTAN.
El Reino Unido revisa que en solo 4 meses, el tema Malvinas vuelve a ser usado por Donald Trump para presionar por los gastos de defensa de la OTAN. Lo primero, fue cuando se filtró una comunicación interna del Pentágono sobre un posible cambio de "respaldo o apoyo" de EE.UU. a su aliado europeo por la ocupación de las islas del Atlántico sur.
En ese momento, el primer ministro era el laborista Keir Starmer. Pero luego debió dejar su puesto y lo sucedió Andy Burham. No fue esta cuestión lo que provocó la caída del premier sino la situación económica y las crisis de varios ministros. Pero ahora, el problema es también para el nuevo líder laborista y jefe del gobierno británico.
Por este tema de lo que gasta EE.UU. dentro de la OTAN, Trump ha repetido varias veces Europa se ahorra plata que destina al "estado de bienestar" que mantiene el viejo continente. El republicano quiere que los Europeos suban al 5% ( es del 2,5% o 3%) el gasto militar de sus presupuestos. Por este tema se enfrentó y criticó al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez. Que es socialdemócrata como los primeros ministros británicos, antes Starmer y ahora Burham.