En el momento en el que se desarrolló el sismo de 7.1 grados en la escala de Richter en el Distrito Federal de México, el cielo se iluminó con destellos azules y verdes, las llamadas "luces de terremoto". Si bien parecían un acontecimiento paranormal - algunos pensaron que eran truenos, otros que se trataba de cables de luz chocando entre sí y los más fantasiosos imaginaron que eran OVNIS- tienen una explicación científica y es algo que puede ser habitual en los terremotos.
