Para Lula Da Silva, la semana puede tener importantes novedades. La que más espera, sin dudas, es recuperar la libertad. Total o transitoria. No importa.

Para Lula Da Silva, la semana puede tener importantes novedades. La que más espera, sin dudas, es recuperar la libertad. Total o transitoria. No importa.
El expresidente está a la espera de la decisión final del Tribunal Superior de Justicia, que la semana pasada desmontó parte de las acusaciones del proceso conocido como Lava Jato.
Los fiscales piden que Lula pase al régimen semiabierto y deje la prisión de manera parcial. El mandatario brasileño ya cumplió la sexta parte de su condena en el penal de Curitiba, luego trasladado a San Pablo.
Es por eso que la solicitud del equipo del Ministerio Público le permitiría a Lula dejar el penal para trabajar o retomar su actividad política, pero seguiría cumpliendo su condena, fijada en ocho años, diez meses y veinte días.
Esta es una movida de los fiscales que puede atenuar los efectos de la decisión de la Corte de la semana pasada. El viernes dejaron sin efecto, varias de las condenas y procesos del Lava Jato. Por una razón meramente técnica.
En el juicio, los acusados no tuvieron la última palabra, como corresponde, sino que los últimos en hablar fueron los arrepentidos o “delatores”.
Los abogados de Lula siempre plantearon que su detención, condena y reclusión fue una acción política, arbitraria y sin fundamentos sólidos.
Además, desde que tomó estado público que el entonces juez Sergio Moro (hoy ministro del presidente Bolsonaro), coordinaba tareas con los fiscales, toda la pesquisa del Lava Jato fue puesta en duda y cuestionada por los condenados y sus abogados.
Para los fiscales, antes de que la Corte de Justicia defina sobre el fondo de la cuestión, era importante dar un mensaje. Lula puede recobrar la libertad. Pero solo de modo provisional.
La investigación sobre él (recibió una casa en Guarujá como dádiva) debe quedar en pie con su condena respectiva.
La decisión será ahora de la jueza Carolina Lebbos. Justamente, quien ocupó el cargo dejado por Sergio Moro.