. El bebé tenía dos meses y Marissa Tietsort se suponía que debía cuidarlo pero hizo todo lo contrario. La mujer le dio una paliza al bebito y lo terminó matando. Como si eso no fuera poco: lo vistió con un traje de esquiar, lo sentó en el cochecito y se lo entregó a la mamá como si estuviera dormido.
