El huracán Dorian golpea el sudeste de los Estados Unidos con fuertes vientos y una lluvia torrencial este jueves, luego de haber arrasado el norte de las islas Bahamas, donde dejó al menos 23 muertos y 70 mil personas sin sus casas.
El huracán Dorian golpea el sudeste de los Estados Unidos con fuertes vientos y una lluvia torrencial este jueves, luego de haber arrasado el norte de las islas Bahamas, donde dejó al menos 23 muertos y 70 mil personas sin sus casas.
Los habitantes de Carolina del Norte y Carolina del Sur resistían los azotes de la categoría 2 pero se esperaba que aumente a 3 en las próximas horas. Hubo también varios tornados en el sudeste norteamericano, aunque no hubo víctimas por el momento.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC), con sede en Miami, informó que Dorian soplaba con vientos máximos sostenidos de 175 Km/hora. Va hacia el nornoroeste, a lo largo de la costa de las dos Carolinas, tras dejar atrás Florida y Georgia. El jueves por la noche estaba al frente de Cape Romain, en Carolina del Sur.
El CNH señaló que prevé la noche del viernes un movimiento hacia el noreste a una mayor velocidad. En rigor, se acerca a la costa de Carolina del Sur este jueves y el viernes, a la del Norte. Sigue por Nueva Inglaterra, al noreste de EE.UU., y el sábado subirá a Nova Scotia, Canadá.
Mantendrá la categoría de huracán, aunque irá adentrándose en el Atlántico norte, donde está previsto se disipe de a poco.
El horror en Bahamas
En las islas de Ábaco, en tanto, el panorama es absolutamente desolador: equipos de personas con máscaras y trajes protectores llevando cadáveres en bolsas verdes sobre camiones.
Recién este jueves se comenzó a reconocer el panorama de pérdidas, cuando equipos de socorro salieron a monitorear el área para rescatar sobrevivientes y llevarse a los muertos. Según Naciones Unidas, unas 70.000 personas en Bahamas necesitan "ayuda inmediata". Como si fuera poco, advertían a la población por los saqueadores.