Otra vez una tragedia en Belgrado, la capital de Serbia. Un hombre de 21 años mató al menos a 10 personas e hirió a otras 25. Atacó disparando su fusil automático contra la gente mientras iba en un automóvil.
Otra vez una tragedia en Belgrado, la capital de Serbia. Un hombre de 21 años mató al menos a 10 personas e hirió a otras 25. Atacó disparando su fusil automático contra la gente mientras iba en un automóvil.
Un operativo de 600 policías se desplegó para poder detener al autor de esa nueva masacre. La policía confirmó que esta vez se trató de un adulto que pudo ser finalmente apresado.
Serbia es el tercer país del mundo en cantidad de armas por habitante, producto de la guerra civil que marcó la disolución de Yugoslavia. El gobierno prometió medidas restrictivas para el acceso a las armas.
La capital de Serbia desplegó a 600 policías, helicópteros y equipos especiales para buscar al asesino serial que se desplazaba en su vehículo. Finalmente, lograron detenerlo en la ciudad Kragujevac, a 60 km. de donde produjo la muerte de al menos 10 personas e hirió a otras 25 .
La policía informó que se trata de un hombre de 21 años, identificado como Uros B. pero no aportó más sobre sus datos personales. Ya está a disposición de la justicia.
Belgrado no sale de su estupor. Apenas dos días después de la increíble matanza en una escuela, perpetrado por un alumno de apenas 14 años, la capital serbia vuelve a conmoverse. Esta vez fue un adulto que armado con un fusil automático se subió a su vehículo a 60 kilómetros de Belgrado y viajo hacia el suburbio de Mladenovac.Tomó el arma y disparó indiscriminadamente mientras manejaba. Luego se dio a la fuga hasta que esa impresionante movilización policial logró detenerlo.
Entre los fallecidos hay un policía, que estaba fuera de servicio en ese momento. Caminaba por las calles de ese suburbio de Belgrado cuando él y su hermana fueron alcanzados por una ráfaga de balazos disparada por Uros B. y ambos murieron.
Es la segunda tragedia en la ciudad en solo 2 días. Murieron 18 personas y hay más de 30 heridos entre ambos episodios.
Es por eso que el Gobierno rápidamente anunció que revisará toda la legislación sobre este tema del acceso a las armas.
Serbia tiene una política restrictiva, pero que llegó tarde. Se estima que hay miles de armas en poder de civiles. Quedaron tras la guerra para la disolución de Yugoslavia en los años 90 y no están declaradas.
La ley vigente prohíbe la tenencia de armas como la que se usó en esta duro viernes para Belgrado. Ahora dicen que se suspenderán nuevos permisos y se postergará en análisis de los que estaban en trámite.
También se busca realizar un nuevo reempadronamiento de los actuales poseedores de armas. Aunque el caso de Uros B. con un fusil automático permite suponer que más a allá de controles o regulaciones uso para esta matanza un arma que estaba en su poder de manera ilegal.