El 10 de julio, la fiscalía ordenó el arresto de seis funcionarios acusados de malversar 15 millones de dólares de fondos federales para la recuperación de Puerto Rico luego del paso del huracán María en 2017, el peor desastre climático en un siglo.
Después de diez días de marchas en las calles de Puerto Rico, y movilizaciones de portorriqueños en Miami, Orlando, Nueva York y Washington, Rosselló tomó algunas medidas para frenar el aluvión: se limitó a separar de su cargo a los colaboradores con los que compartió esos diálogos y admitió que su gobierno está muy debilitado.
"Estoy golpeado, lo reconozco, pero me tengo que levantar", dijo a una radio local, ocasión en la que aseguró que lo mejor que puede hacer para salir de esta situación es "seguir trabajando".
Pero eso no fue suficiente y en las últimas horas anunció que se someterá a juicio político, no irá en busca de su reelección en noviembre de 2020 y renunció a su cargo de titular del Partido Nuevo Progresista.
René Pérez (Residente, ex Calle 13) dijo que "este Gobierno ya perdió el respeto de todo un país". "No es solamente los chats y hablar malo, cabrón. Yo hablo malo", dijo en su Instagram. "Es por toda la corrupción que hay detrás de ti, por todo lo que hiciste (...) Gente murió por tu cabrona culpa, por no poder organizar las cosas bien".
Y Ricky Martin pide públicamente que enfrente a la prensa.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también aprovechó la oportunidad de criticar al gobernador, con quien ya se había enfrentado verbalmente porque cuestionaba el manejo de los fondos federales adjudicados por Washington para la recuperación del huracán María que golpeó la isla en 2017.
"Es un gobernador horrible", dijo Trump.
Rosselló tiene 40 años y estudió ingeniería química en el prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), en Boston. Tuvo una destacada actuación como tenista durante su etapa universitaria y también participó en las Olimpíadas de Matemática. Por su perfil, parecía una figura destinada a renovar la política local, aun cuando su padre, Pedro Rosselló, fue gobernador de Puerto Rico durante los gobiernos de George Bush padre y Bill Clinton.
Pero el escándalo que enfrenta parece demasiado. "El pueblo está hablando y me toca escuchar", dijo en las últimas horas.