Este club da cursos los fines de semana y durante las vacaciones. A el asisten más de 2 mil nenes de distintas edades y el costo es de unos 5 mil yuanes (718 dólares).
A los niños les enseñan a pelear para mostrar su viralidad pero no pueden llorar. "Algunas lágrimas merecen el respeto. Y otras no", afirma una profesora.
. Hay gente que no está de acuerdo con estos métodos y consideran que la verdadera crisis que sufre China es la incapacidad de los padres para educar a sus hijos. "Honestamente, creo que lo que necesitamos son campamentos para formar a los padres antes de que tengan hijos", aseguró Peggy Liu, que lidera un programa para educar sobre hábitos saludables en colegios y centros comerciales de todo el país.
Liu además resaltó que la presión y el nivel de exigencia al que son sometidos "pueden afectar a su salud mental", dijo y resaltó: "se puede construir la masculinidad sin inculcar un comportamiento agresivo".
Además, ella opina que para combatir la obesidad, los llantos y la falta de iniciativa de los más pequeños deberían enseñarles a tener más amor propio y a relacionarse con las personas.