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el genio de la bomba atómica

Robert Oppenheimer, el genio que le dio a la humanidad la herramienta para autodestruirse

De una inteligencia extraordinaria, lo desveló la ciencia de la investigación más que la práctica. Eso lo llevó a liderar el "proyecto Manhattan", el arma para acabar con la II Guerra Mundial y amenazar la supervivencia del ser humano.
por Roberto Adrián Maidana | 06 de agosto de 2023 - 08:05
Robert Oppenheimer, el genio que le dio a la humanidad la herramienta para autodestruirse

Robert Oppenheimer, el padre de la bomba atómica y Cilian Murphy, el actor que lo encarna.(Foto: a24.com)

"Si el esplendor de un millar de soles brillasen al unísono en el cielo, sería como el esplendor de la creación". Robert Oppenheimer, uno de los científicos más brillantes del siglo XX, recordó y comenzó a repetir esos versos del Bhagavad-Gita, uno de los textos más importantes del hinduismo. El momento era especial: el 16 de julio de 1945, mientras una impresionante nube, en forma de hongo trepaba hacia la atmósfera. La primera bomba atómica de la historia, se acababa de probar con un éxito rotundo. Ese día, el mundo cambió para siempre.

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Unos inicios acomodados pero con estudios muy complejos

Robert Oppenheimer nació el 22 de abril de 1904, hijo de un matrimonio judío de Nueva York. Su infancia fue acomodada, su padre era un adinerado importador textil que emigró desde Alemania. Su madre, una artista plástica. Ambos eran muy cultos y le transmitieron a él y a su hermano Frank, el amor por la cultura y el saber. Pero siempre fue muy retraído, poco afecto a grandes compañías y tan inteligente, que parecía "sobrar" a sus interlocutores o compañeros con sus comentarios.

Cuando tenía solo 12 años, sabía tanto de minerales, que escribía tratados como un profesional. A tal punto, que recibían invitaciones a participar de seminarios y simposios. Sus "colegas" no salían de su asombro al ver llegar al famoso Oppenheimer, que era brillante, pero un adolescente apenas.

Pero Robert, además heredó una gran inteligencia, esa que, 40 años más tarde, cambiaría al mundo para siempre. Tuvo fascinación por la ciencia y las matemáticas, pero le gustaba la investigación teórica. Pasaba horas sobre un pizarrón o haciendo cálculos sobre un papel. En cambio, odiaba los trabajos en el laboratorio.

Conoció al danés Niels Bohr, que lo criticaba por su torpeza con las manos en los prácticos. A modo de venganza, aplicó cianuro en una manzana. La llevo al día siguiente a la universidad y la dejó sobre el escritorio de Bohr. Por suerte para ambos, no la comió.

Estudio y se graduó con honores en Harvard, pero como la ciencia aún estaba dominada por Europa, se mudó al viejo continente. Allí hizo un postgrado en Cambridge en Inglaterra. En 1926, llegó al centro del saber en que la historia de la humanidad comenzaría a cambiar: la Universidad de Gotinga, en Alemania. Fue en ese lugar que conoció a su némesis: Werner Heisenberg.

Gotinga, la línea divisoria de aguas

Él tenía ya muchos cálculos sobre la mecánica cuántica, algo que lo desvelaba. En 1923, Heisenberg trabajaba como asistente de Max Borg y también conoció a Bohr. Todos, piezas clave en el rompecabezas para llegar a la fisión nuclear y la bomba atómica.

Cuando le llegó a sus oídos la versión de que en Alemania habían conseguido la fisión de un átomo, es decir su descomposición y liberar gran energía. Al principio le pareció imposible, pero replicó el experimento y comprendió de inmediato que tenía un adelanto impresionante, pero tan peligroso como la caja de pandora.

Si los alemanes, ya bajo el poder nazi, avanzaban en ese proceso, podrían elaborar una bomba atómica y utilizarla. Oppenheimer comprendió que los Estados Unidos debía hacer lo mismo y antes que los nazis.

Así fue que desde los estudios en Gotinga, se marcaron los dos caminos con un mismo objetivo, pero para darlo a manos opuestas. La bomba atómica sería la clave para la victoria Nazi o el elemento que volcaría la II Guerra Mundial para los aliados.

El azar también jugo sus cartas. De regreso en los Estados Unidos, Oppenheimer se enfermó de tuberculosis. Los médicos le aconsejaron viajar a Nuevo México a recuperarse. Allí pasó de niño muchas de sus horas más felices. Y se instaló en su rancho en el desierto, al que llamó "Hot dog".

Un equipo de genios

Pronto llegaría para Oppenheimer el momento clave. El presidente Roosevelt estudiaba la necesidad de crear un equipo que investigara la realización de una bomba atómica. Hasta él llegó una carta firmada por un grupo de personalidades que le pedía avanzar en esa línea, de lo contrario la primera bomba atómica quedaría en manos de los Nazis. Albert Einstein fue de los firmantes de esa carta.

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Opi y Einstein, dos genios, que avanzaron hacia la construcción de la bomba atómica, pero luego se arrepintieron por su tremendo poder destructivo. (Foto: Gentileza El tioempo)

El presidente creó en la más absoluta reserva un cuerpo integrado por un grupo de científicos e investigadores geniales para desarrollar la bomba atómica. Al frente, quedó un sabio de la teoría, que paradójicamente tenía simpatías por el comunismo. Tuvo una amante, Jean Tatlock, que era comunista y luego de una relación tormentosa, acabó suicidándose. Y su mujer, Katherine "Kitty" Oppenheimer, era bióloga y botánica, pero además pertenecía al Partido Comunista de los Estados Unidos

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Robert Oppenheimer,admirado por sus colegas para desarrollar el proyecto manhattan. (Foto:Captura de TV)

Los Álamos, su lugar en el mundo

Admirado por los demás científicos, supo rodearse de colegas que interpretaron y conocían la física cuántica, base para el desarrollo de la bomba atómica. Así es designado como el titular del "proyecto Manhattan". Si la bomba atómica daba resultado, era necesario una prueba para comprobarlo. Recordó su rancho "Hot Dog", el lugar especial para este desarrollo.

Era en un desierto, abandonado y con la geografía ideal para probar por primera vez una bomba atómica.

Así fue que coordinó dos equipos: uno que debía armar la bomba con base en la fisión del Uranio. Necesitaba construir dos bombas: una para probarla en el desierto y otra, si todo iba bien, para lanzarla en la guerra.

Otro equipo, fuera de allí elaboró otra bomba, más grande, en base a la fisión pero de Plutonio. El sistema era diferente. El plutonio requería que se lo comprimiera, para desarrollar la reacción en cadena que provocaría la explosión nuclear. Esa bomba sería única, no habría tiempo para una prueba.

Kitty se había casado con un tal Harrison y Oppenheimer los invita a pasar un tiempo en el rancho de Nuevo México. Solo va Kitty y la historia ya la apuntamos arriba, Kitty se separa de su esposo y se casa con "Opi"(Oppenheimer) . Había una razón más: Kitty estaba embarazada luego de su estancia en "Hot Dog".

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Opi con su esposa Kitty, en la Casa Blanca en 1963, cuando recibió el premio Enrico Fermi. (Foto: Gentileza The Sun)

Ya tenía dos hijos para cuando el FBI comenzó a mirar a "opi" con desconfianza por sus simpatías del PC.

Sin embargo, su capacidad y trato con los científicos lo ponen en le camino de la persona necesario. En 1942, lo conoce el general Leslie Groves quien está a cargo del proyecto y debe reportar a F.D. Roosevelt. El talento y capacidad de "Opi" corrieron de plano, sus simpatías por el comunismo. El equipo estaba listo para trabajar en la carrera contra los nazis.

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La primera explosión nuclear ilumina la cara de Oppenheimer (Cillian Murphy) que la observó a 11 kilómetros de distancia. (Foto: Gentileza el Español)

"Trinity" el momento en que cambió el mundo

Miles de personas (unas 30.000) se establecieron en la zona del rancho Hot Dog para armar la primera bomba atómica. Todos figuraban con profesiones falsas y casi no podían salir del lugar para que nadie sospechara nada en las poblaciones cercanas.

Finalmente, en julio del 45, la bomba estuvo lista. Tenía un funcionamiento como el de una pistola. El núcleo era bombardeado por una serie de neutrones que salían disparados tras un estallido de gatillo.

La deflagración nuclear, era la etapa final.

Se la montó en un soporte que se colgó de una torre para evitar cualquier accidente. Incluso, el día de la prueba, una lluvia obligó a modificar el momento de la prueba y el propio "Opi" se empapó para verificar que nada pudiera salir mal.

Estando en "Hot Dog" tuvo un último encuentro con su amante, Jean Tatlock, evento que fue minuciosamente vigilado por el FBI. Fue la última vez que se verían. Jean era adicta a la bebida y algo más. Poco después de ese encuentro con quien probaría la primera bomba atómica de la historia, Jean apareció muerta (¿se suicidó?)

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Trinity, la primera bomba atómica ya se probó con éxito. (Foto: Gentileza FT)

El nombre de "Trinity" tiene varias explicaciones, pero tal vez la más acertada es la que dice que el propio Oppenheimer se lo puso por un poema de John Donne.

Finalmente, a las 05:29:45 hora local, el dispositivo explotó con una energía equivalente a 19.000 toneladas de TNT . De la torre no quedó absolutamente nada. En su lugar quedó un cráter de 3 metros de profundidad y 220 metros de diámetro. La onda de choque se sintió a 160 km de distancia. La nube en forma de hongo trepó 12 kilómetros y los colores de la deflagración pasaron de un rojo, a un amarillo intenso hasta un verde

Hubo 50 testigos directos de la prueba. A 11 kilómetros de distancia de "Trinity". Kitty recordó que había solo tres posibilidades en ese momento:

  • un experimento aterrador que pudiera incluso incendiar la atmósfera. (algo que todo el mundo sabría al instante)
  • Un estrepitoso fracaso ( también se conocería al instante)
  • Que la bomba atómica fuera - como fue - un éxito. En ese caso lo que hubo que hacer fue dar una explicación que pareciera lógica a las poblaciones vecinas y poner en marcha el plan para lanzar la bomba atómica sobre Japón.

"Me he convertido en muerte, en destructor de mundos"

La frase de la sabiduría hindú acompañó y atormentó a "Opi" hasta el final de sus días. Siempre supo que el hombre contaba de ahora en más con un arma capaz de borrarlo de la faz de la tierra.

Al presidente Harry Truman, luego del lanzamiento de la segunda bomba, en Nagasaki, le dijo que se sentía con las manos manchadas de sangre. El presidente nunca más lo recibió y lo retiró de todos los puestos a los que tenía acceso desde el inicio del proyecto Manhattan.

Oppenheimer fumaba hasta 100 cigarrillos por día. También tomaba alcohol en exceso y Kitty no le iba en zaga. Oppenheimer era una celebridad, pero por haber hecho los avances necesarios para construir una bomba atómica. Un genio, pero lo que lo ilusionó en un momento, lo atormentó por el resto de sus días. El 6 de enero de 1967, a Robert se le diagnosticó un cáncer de garganta inoperable y murió el 18 de febrero de 1967.

FUENTE: bomba atómica
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