Cuando Reed Hastings, fundador y propietario de Netflix, se le acercó al dueño de Blockbuster para pedirle que unieran fuerzas para trabajar en el mundo de alquiler de películas. Hastings tenía una idea revolucionaria, alquilar películas vía streaming o correo electrónico pero en ese momento John Antioco, CEO de Blockbuster, consideró que la idea no era seria y la desechó.









