Este comportamiento no está permitido por las autoridades, dado que debería haberlo informado antes de tomarlo.
Según trascendió, tanto Gómez como el Sevilla tomaron conocimiento de esta situación desde hace meses y esto habría sido un impedimento para poder venderlo en el último mercado de pases: ningún club quería asumir el riesgo de un posible castigo.
Esta situación provocó que finalmente las partes acordasen la rescisión del contrato del futbolista, que finalizaba en 2024.
Luego Gómez, único campeón del mundo que no volvió a integrar el seleccionado argentino, firmó contrato en Monza como agente libre a fines de septiembre y hasta el momento jugó dos partidos (15 minutos ante Sassuolo y 25m. frente a Salernitana) en la Serie A italiana.