Los 14 pasajeros españoles serán trasladados en avión militar hacia Madrid y permanecerán aislados en el Hospital Militar Gómez Ulla, centro equipado con unidades de alto nivel para enfermedades infecciosas. Los pasajeros extranjeros serán derivados a sus respectivos países bajo mecanismos especiales de protección sanitaria internacional.
La magnitud del brote obligó a la intervención directa de la OMS, mientras gobiernos europeos, autoridades sanitarias y fuerzas de seguridad coordinan una respuesta de máxima tensión para evitar nuevos contagios.
Aunque las autoridades insisten en que la situación está “controlada”, el temor social crece debido al historial letal del hantavirus y a la posibilidad de transmisión interpersonal.
Por ahora, los expertos no hablan oficialmente de pandemia, pero sí de una emergencia epidemiológica seria que exige vigilancia extrema, rastreo de contactos y aislamiento riguroso.