"Es que venimos sintiendo el cariño de todos nuestros hinchas y eso nos da fuerzas para poder desplegar el fútbol que hicimos. Pero tengo que agradecer a todos mis compañeros que me ayudaron enormemente. Después, en los penales, todo es una cuestión de sensaciones y no hay mucho más que decir sobre ese punto", argumentó finalmente sobre los dos penales contenidos a Carlos Soler y al capitán español, Sergio Busquets.
Tal es el fanatismo de Bono por River, que cuando jugaron la final de la Copa Libertadores de 2018 y los dirigidos por el Muñeco Gallardo se consagraron ante Boca en Madrid, Bono fue uno de los hinchas que estuvieron en las tribunas.
“Una semana antes de ese partido me lesioné y le pregunté al Mono Burgos (ayudante de Simeone en Atlético de Madrid en ese momento) si tenía entradas para ir a ver el partido. Me dijo que era un hijo de p..., que me había hecho el lesionado, pero le dije que no, que era verdad y que por eso podía ir a Madrid a ver a River”, confesó en una entrevista.