Las alarmas se encendieron en Río de Janeiro: a pocos días de la final de la Copa Libertadores contra Boca en el Maracaná, el experimentado mediocampista de Fluminense, Felipe Melo, sufrió una lesión muscular durante el partido contra Goiás en el Brasileirao y tuvo que pedirle a su entrenador, Fernando Diniz, el cambio.
