Su cómplice logró escapar en un primer momento, pero fue localizado a pocas cuadras, escondido dentro de un contenedor. Allí se produjo un segundo enfrentamiento con personal del Comando de Patrulla, que terminó con la muerte del delincuente. En el lugar se secuestró el arma que había sido utilizada en el intento de robo.
Los investigadores determinaron además que el fallecido tenía un pedido de captura vigente en otra causa judicial.
La víctima del intento de asalto, un prefecto de 31 años, resultó ilesa. La causa quedó en manos del fiscal Mariano Zitto, quien dispuso las primeras medidas de prueba y no adoptó sanciones contra el personal policial interviniente.