El momento del River de Gallardo es delicado: viene de perder y ser ampliamente superado por Vélez en la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores y anoche, le volvió a pasar algo similar contra Huracán, con mayoría de suplentes.

River jugó mal contra Huracán y Vélez.
El momento del River de Gallardo es delicado: viene de perder y ser ampliamente superado por Vélez en la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores y anoche, le volvió a pasar algo similar contra Huracán, con mayoría de suplentes.
River fue superado futbolística y anímicamente y perdió 3-2 contra el Globo en el Palacio Tomás Ducó de Parque Patricios. En cinco días, el equipo de Gallardo cosechó dos derrotas, algo atípico para el ciclo más exitoso de la historia riverplatense.
La última vez que River había encadenado dos partidos perdidos de manera consecutiva fue el año pasado, en julio, cuando Godoy Cruz le ganó 2-1 en Mendoza y días más tarde, Atlético Mineiro lo derrotó 1-0 en el Monumental por la Copa Libertadores, con gol de Nacho Fernández.
De allí data el último antecedente, que además guarda un plus negativo sobre todo para los que se agarran fuertemente de las estadísticas: en la vuelta frente al Galo, una semana después, perdió 3-0 en Brasil y quedó eliminado de la Copa Libertadores. Este miércoles, jugará la revancha contra Vélez en el Monumental con la intención de cortar la racha y echar por tierra estos datos.