Boca jugó el partido que tenía que jugar y se quedó con el Superclásico del fútbol argentino: le ganó a River 1-0 con gol de Villa, jugó un gran segundo tiempo y Sebastián Battaglia tiene crédito abierto a futuro.

Gallardo y una noche para olvidar tras el Superclásico.
Boca jugó el partido que tenía que jugar y se quedó con el Superclásico del fútbol argentino: le ganó a River 1-0 con gol de Villa, jugó un gran segundo tiempo y Sebastián Battaglia tiene crédito abierto a futuro.
En plena conferencia de prensa, a Marcelo Gallardo se lo notó ofuscado y reaccionó mal frente al comentario de un periodista sobre Leandro González Pirez y su grave error en el gol de Villa.
"¿Es una pregunta o una opinión tuya? Muchos piensan... Hablá por vos. Hay que mantener la serenidad, tranquilo. A mí no me confunden estas situaciones, una derrota, un resultado adverso. Tranquilidad. Serenidad, te pido serenidad. Serenidad, te pido serenidad. Hay que tener serenidad. No voy a hacer una crítica para que estés contento con tu pregunta. Suelo ser muy autocrítico conmigo y mi equipo. Defiendo a mis jugadores y en el error, más todavía", sentenció el Muñeco.
El partido comenzó trabado y en los primeros 15 minutos, si bien Boca no llevó peligro al arco rival, se jugó como quería el Xeneize, que se plantó en el arco rival con pelota dominada y carácter.
Luego, River empezó a dominar y tuvo llegadas clara de la mano de Julián Álvarez, que tuvo un mano a mano clarísimo que Agustín Rossi le tapó con solidez. Más tarde, Barco tuvo su chance pero pateó al medio.
En el complemento, Battaglia hizo dos cambios clave: salió Advíncula (que podría haber sido expulsado), entró Figal y salió un Benedetto mermado en lo físico y entró Luis Vázquez, que jugó un gran Superclásico.
Boca mejoró notablemente y empezó a llegar al área rival con mayor presencia. Y luego llegó la jugada del partido: González Pirez dudó excesivamente, Armani tardó en salir y Villa aprovechó: gambeta, gol y baile.