El flamante titular de esta Superliga creada ayer mismo advirtió que el fútbol "debe evolucionar e irse adaptando a los tiempos actuales, porque está perdiendo interés, que se nota porque las audiencias van bajando y los derechos televisivos disminuyen. Algo había que hacer y la pandemia nos dijo que debía ser con urgencia porque estamos todos arruinados", apreció.
"Lo que pretendemos es que los jóvenes tengan una competición atractiva para ver y que dejen la tablet. Hay muchos partidos de escasa calidad y ahora tienen otras plataformas donde distraerse", puntualizó.
"Pero la Superliga no es cerrada, porque cinco equipos vendrán a integrarla por méritos propios, ya que el fútbol es una pirámide, y si los de arriba no perdemos dinero, fluye para todos. Estos 15 clubes que la conformarán son los que generan mayor valor y una vez que dé dinero, seremos generosos porque el fútbol funciona con la solidaridad", alertó.
"Esta no es una liga para los ricos, y si lo explican así es porque a alguien le interesó explicarlo así. Vamos a ayudar a los modestos antes de que se acabe la posibilidad, porque esta es la buena y única manera para salvar a todos. Por eso vamos a hablar con la UEFA y la FIFA, ya que no sé porque alguien se tiene que enfadar", subrayó.