El Manchester City no le dio opción al Real Madrid de acomodarse en el Etihad Stadium, y en la ida de las semifinales de la Champions League, le ganaba 2-0 en 10 minutos. Un anticipo de lo que vendría.
El Manchester City no le dio opción al Real Madrid de acomodarse en el Etihad Stadium, y en la ida de las semifinales de la Champions League, le ganaba 2-0 en 10 minutos. Un anticipo de lo que vendría.
El primero, al minuto, lo hizo el belga Kevin De Bruyne. Y sin darle respiro apareció Gabriel Jesús, quien aprovechó otro descuido de los españoles para estirar ventajas. Pero apareció Karim Benzema, como siempre, y descontó para el Merengue.
En el segundo tiempo, hubo cuatro goles más, para el 4-3 final del City de Guardiola sobre el multicampeón español, pero en el tercer gol del Real Madrid se generó un insólito penal de Laporte.
Benzema lo cambió por gol pero de una manera espectacular: picó su penal, Ederson se tiró a su palo izquierdo y la pelota entró mansa y alta, por el centro del arco. El francés imitó a su compatriota y crack, Zinedine Zidane, que hizo eso nada menos que en la final del Mundial 2006 contra Italia.