Tras la dolorosa derrota por 4-0 ante Godoy Cruz en Mendoza, el equipo de Boca regresó a Buenos Aires y el impacto de la derrota no pasó desapercibido. La situación fue tan preocupante que el vicepresidente Juan Román Riquelme convocó a una reunión con jugadores y cuerpo técnico durante la madrugada.
