Apenas si había saludado el Pollo Vignolo cuando Oscar Ruggeri comenzó a exudar olimpismo. "¡Nene malo, nene malo! ¡Pa, voley, palo, y adentro, y a la bolsa", arrancó el Cabezón reversionando al relator José Montesano. "¡Les ganamos a los tanos, tomá!", agregó en alusión al triunfo de la selección de voleibol en la semifinal de los Juegos Olímpicos de Tokio.
