La torre de control trató de comunicarse con el helicóptero N72EX, en el que viajaban Kobe Bryant, su hija Gianna, de 13 años y otras siete personas el 26 de enero de 2020 en California. Pero nunca tuvieron respuesta.
La torre de control trató de comunicarse con el helicóptero N72EX, en el que viajaban Kobe Bryant, su hija Gianna, de 13 años y otras siete personas el 26 de enero de 2020 en California. Pero nunca tuvieron respuesta.
"N72EX cuáles son sus intenciones", preguntó el controlador, a lo que siguió un silencio. "N72EX, siguen a muy baja altitud para poder seguir haciendo el seguimiento del vuelo…", continuó. Segundos después, el helicóptero Sikorsky S-76B se estrellaba en una zona de difícil acceso cerca de la ciudad californiana de Calabasas y no hubo sobrevivientes.
Por el trágico desenlace, en septiembre de 2020, Vanessa Bryant presentó una demanda contra el condado de Los Ángeles en un tribunal federal en busca de daños no revelados, alegando violaciones de los derechos civiles, negligencia, angustia emocional y violación de la privacidad por la divulgación de fotos del día del accidente. Los empleados del departamento de bomberos tomaron alrededor de 100 fotos y fueron divulgadas sin tener nada que ver con el caso.
Mientras tanto, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) de los Estados Unidos determinó que la niebla fue la principal causa del accidente que le costó la vida al ex jugador Kobe Bryant, a su hija Gianna, de 13 años, y a otras siete personas más cuando se trasladaban en un helicóptero que perdió el control en las afueras de Los Ángeles.
Sin embargo, dos años después, la viuda de la gran estrella del baloncesto mantiene abiertos varios frentes judiciales: contra la empresa propietaria del helicóptero, contra quien difundió unas fotos del accidente, contra su propia madre y por las pérdidas económicas que implica la muerte de su marido.
Luis Li, abogado principal de Bryant, aseguró que la investigación "ha demostrado que las fotos en primer plano de los restos de Gianna y Kobe se distribuyeron en al menos veintiocho dispositivos del Departamento de Policía y por al menos una docena de bomberos, y se exhibieron en bares y en una gala de premios. También ha demostrado que los demandados (del condado) se involucraron en un encubrimiento, destruyendo la evidencia forense directa de su mala conducta y requiriendo evidencia circunstancial extensa para establecer el alcance total de esa mala conducta", según dicta la declaración de Luis Li en los documentos presentados.
El juicio está fijado para el 22 de febrero y los abogados estiman que tardará unos 15 días.