En su juventud fue futbolista. Empezó en las divisiones inferiores de la Masía como central. Dio el salto a Segunda B en el Andorra FC. Fue progresando hasta llegar al Sabadell, que estaba en Segunda División, y consiguió el ascenso a Primera División. Una temporada le sirvió para asentarse en la máxima categoría del fútbol español y firmó por el Murcia. En sus últimos años en la élite jugó en el Palamós y el Salamanca.
En 2003, fue recomendado por el entonces vicepresidente del FC Barcelona, Sandro Rosell, para ejercer como el encargado de la oficina de atención al jugador y terminó siendo la mano derecha de Messi por 17 años.
"Si el astro argentino necesita organizar una fiesta, allí está él; si unos aficionados le increpan, lo protege; si unas fans se ponen pesadas con unas fotos, las aparta. Costa está ahí para todo", detalla un medio local.