Parte de eso se vio cuando los midieron por primera vez el año pasado. Su reacción automática fue de una fuerte preocupación porque no lograba entender por qué lo querían candidato. Una larga charla con Gigante terminó por hacerlo saber de que la pandemia lo colocó en un lugar muy central, especialmente por la facilidad para comunicar cuestiones difíciles.
Parte de eso tiene que ver con que también entendió que en el 2021 iba a tener que hacer campaña para las elecciones. Quirós comenzó con algunas escuetas participaciones en la campaña con Rodríguez Larreta en el interior pero también junto a la candidata a diputada nacional María Eugenia Vidal. De acá a que termine la actividad proselitista, según pudo saber este medio, también estará junto a Emmanuel Ferrario, primero en la nómina a legisladores porteños.
Incluso puertas adentro reniega un poco de esa labor. A su entorno le remarca que nunca se vio como candidato, y que ni siquiera pone el foco en esa cuestión.
Además de eso, sin la promoción que tienen los actos de campaña, también empezó a realizar una serie de reconocimientos a todos los hospitales y centros de salud privados de la Ciudad por la labor en la pandemia. “No le damos difusión porque es algo de la pandemia que no tiene nada que ver con la campaña”, sostuvieron desde Salud ante la consulta de A24.com por algunas fotos de esas recorridas a las que se tuvo acceso.
Esas recorridas semanales también funcionan como los encuentros que realiza Rodríguez Larreta con los vecinos, pero en este caso con los profesionales de la salud. Es una forma de empezar a medir las situaciones de descontentos. Para Quirós, además, ese es un terreno en el que desde que asumió tiene que redoblar esfuerzos. Es que es el primer ministro de Salud porteño que no viene desde el riñón de la Asociación de Médicos Municipales en mucho tiempo. Desde la victoria del Mauricio Macri en 2007 que buscan conseguir que se desempeñe en la esfera pública. Doce años después lo consiguieron.
Dentro del PRO hay quienes ya vislumbra una posible fórmula Vidal-Quirós para el 2023. La única certeza es que, aun en el mejor de los escenario, el actual titular de la cartera sanitaria no seguiría en su cargo. Si Rodríguez Larreta logra tener éxito en su empresa presidencial, es uno de los anotados para acompañarlo. Eso siempre por fuera de la chance de ser candidato a jefe de Gobierno.
¿Y la chance del Congreso? A fines del año pasado y al principio de este se evaluó la chances de las famosas “listas de médicos” en las que Quirós estaba anotado junto con Adolfo Rubinstein, Carlos Kambourian y Carlos Ragazzoni entre otros. Sin embargo terminó esquivando esa cuestión principalmente porque la labor legislativa no le resulta, según pudo saber este medio, atractiva como la ejecutiva.
La elección del 2023 en la Ciudad presenta un problema para el PRO. En Juntos por el Cambio, es la Unión Cívica Radical (UCR) la que tiene el candidato natural, el actual senador nacional Martín Lousteau. En el acuerdo de 2019 se estableció que no iban a haber reparos para esa contienda siempre y cuando aceptará presentarse para la Cámara Alta acompañando la boleta de Rodríguez Larreta.
Por fuera de la posibilidad, o no, de que Lousteau se quiera subir a la disputa presidencial como uno de los candidatos del radicalismo, en el PRO son conscientes no sólo de que la interna de haberla con el economista definirá quién será el jefe de Gobierno pero que además es muy factible que el Frente de Todos decida jugar dentro de la misma.
“El ensañamiento que tiene con el PRO es tal que van a bajar la línea de votar al candidato que nos pueda ganar”, analizó uno de los fundadores de dicho espacio. Es por eso que la fórmula que busque Rodríguez Larreta tiene que tener el atractivo electoral suficiente como para ganarle en una hipotética interna a Lousteau y buena parte del kirchnerismo.
Esa interna, que vislumbra como sangrienta, tiene también el condimento especial del pase de Vidal a la Ciudad y todo lo que ello significa. “Problemas de no haber sabido crear candidatos”, sostiene desde hace tres años uno de los larretistas más cercanos al alcalde porteño.