La municipalidad dispuso la clausura preventiva del predio por incumplimiento de obligaciones legales, con intervención del Juzgado de Faltas N°2. Sin embargo, por varias horas los responsables de Ellerstina decidieron continuar con la actividad clandestina, al parecer por tratarse de un “evento privado”.
Más tarde, el apoderado Milton Eugenio López, según consta en acta, se negó a permitir la colocación de una de las fajas de clausura, situación que quedó asentada por el personal municipal. Incluso después de la notificación formal, se siguieron observando vehículos, público, actividad ecuestre e incluso fuego encendido dentro del predio, algo expresamente prohibido durante una clausura.
El episodio vuelve a colocar bajo la lupa a Ellerstina, uno de los clubes más emblemáticos del polo argentino, que en los últimos años también apareció mencionado en otras investigaciones públicas, como la investigación por presuntas irregularidades en la exportación de caballos de polo, en el marco de una causa por maniobras de subfacturación y triangulación que alcanzó a más de treinta polistas y varias empresas del sector.