La investigación del caso de Nora Dalmasso ha estado plagada de irregularidades desde su inicio, y esto, según el abogado de la familia, ha tenido consecuencias graves. Tanto el esposo de Nora, Marcelo Macarrón, como su hijo, Facundo, enfrentaron acusaciones que nunca pudieron ser respaldadas con pruebas sólidas. Estas imputaciones desviaron el foco de la investigación, dejando de lado pistas clave que podrían haber conducido al verdadero culpable.
El fiscal Fávega y su equipo, en colaboración con la querella, han logrado revertir parte de este daño al confirmar la identidad de Bárzola como sospechoso clave. Este avance ha sido posible gracias al esfuerzo interdisciplinario que incluyó tecnología avanzada en genética forense y la cooperación de instituciones internacionales.
Ante la posibilidad de que el caso quede impune por el paso del tiempo, la familia de Nora Dalmasso pedirá la interrupción de la prescripción de la causa. Según Liebau, este recurso es esencial para garantizar que se haga justicia y que el femicidio no quede archivado sin un responsable.
En caso de que las instancias judiciales locales no respondan adecuadamente, la familia está dispuesta a llevar el caso a tribunales internacionales. Este sería un último recurso para evitar que el crimen quede sin resolución y para responsabilizar a quienes no cumplieron con su deber durante los primeros años de investigación.
El caso de Nora Dalmasso, ocurrido en noviembre de 2006 en Río Cuarto, ha sido uno de los más mediáticos y complejos de la historia reciente en Argentina. Durante años, la falta de pruebas concluyentes y los errores en las investigaciones contribuyeron a un clima de frustración para la familia y la sociedad.
Con la reciente identificación de Bárzola como sospechoso, se abre un nuevo capítulo en la búsqueda de justicia. Las pruebas genéticas no solo vinculan al pulidor de pisos con el lugar del crimen, sino que también refuerzan la necesidad de que se revisen los procedimientos llevados a cabo en los primeros años de la investigación.
La declaración de Liebau refleja el sentimiento de impotencia que ha acompañado a la familia de Nora Dalmasso desde el inicio del caso. Según el abogado, si se hubieran tomado las medidas adecuadas desde el principio, el verdadero culpable ya estaría cumpliendo una condena.
“Es inadmisible que las autoridades hayan ignorado pruebas clave y permitieran que el tiempo corriera en contra de la justicia”, añadió Liebau, enfatizando la urgencia de tomar medidas para evitar la prescripción del caso.
Mientras el tiempo avanza y la prescripción del caso se acerca, la familia de Nora Dalmasso sigue luchando para que la verdad salga a la luz. El reciente avance en la investigación representa un rayo de esperanza, pero también pone de manifiesto los errores y omisiones que han obstaculizado la resolución del caso.
La lucha por justicia para Nora Dalmasso no solo es un ejemplo de resiliencia por parte de su familia, sino también un recordatorio de la importancia de una investigación judicial eficiente y transparente.