Cuando la madre de la niña regresó, la llevó junto al progenitor al Hospital de la Madre y el Niño, donde le realizaron prácticas de reanimación, pero no pudieron revertir la situación de la menor, quien presentaba claros signos de abuso.
En este marco, teniendo en cuenta la gravedad del delito, la Fiscalía pidió la pena máxima para el padre de la víctima, porque, a lo largo del juicio, se pudo constatar su culpabilidad a través de diferentes informes y testimonios, tanto médicos como policiales, concluyeron las fuentes judiciales.
Desde el Tribunal se informó que, en ese contexto, se dispuso declarar que el caso se enmarca como “violencia en contra de la mujer”, de acuerdo a la Convención Interamericana Para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer, también conocida como Convención De Belém Do Pará.