La revelación que salpica a Fini Lanusse y Tati Leclercq: cada vez más comprometidas
Avanza la investigación por la muerte del anestesiólogo Alejandro Zalazar: nuevas pistas y análisis sobre lo ocurrido en su departamento
09 de abril de 2026 - 20:12
La investigación judicial por la muerte del anestesiólogo Alejandro Zalazar suma nuevas precisiones sobre lo ocurrido el día en que fue hallado sin vida en su departamento del barrio porteño de Palermo. A partir de testimonios incorporados al expediente, la Justicia logró reconstruir parte de la secuencia inicial y determinar quiénes estaban presentes en el lugar al momento del hallazgo.
Zalazar fue encontrado muerto el 20 de febrero en su vivienda de la calle Juncal al 4600. Según fuentes judiciales, al departamento ingresaron en conjunto su hermana —quien tenía una copia de la llave— y su cuñado, acompañados por Delfina “Fini” Lanusse, Chantal “Tati” Leclercq, una pareja y otra mujer del entorno cercano.
De acuerdo con la reconstrucción, la alarma se encendió cuando el médico no se presentó a trabajar. Compañeros y allegados comenzaron a contactarse entre sí y finalmente dieron aviso a su hermana, que viajó desde Escobar. Al llegar al edificio, se encontró con varias personas esperando en el hall, quienes luego ingresaron juntos al departamento.
Al advertir que Zalazar se encontraba inconsciente, los presentes intentaron realizar maniobras de reanimación. Sin embargo, al constatar que no tenía signos vitales, recién entonces se dio aviso a la policía.
Ese tramo inicial es ahora uno de los focos de la investigación, ya que los investigadores buscan determinar con precisión qué ocurrió dentro del departamento antes de la llegada de los efectivos. La causa está caratulada como averiguación de muerte dudosa y se tramita en un expediente separado del que indaga la presunta sustracción y consumo recreativo de fármacos anestésicos de uso intrahospitalario.
En paralelo, en los últimos días se realizaron allanamientos en dos domicilios vinculados a Leclercq: uno en la ciudad de Buenos Aires y otro en el barrio privado Santa Bárbara, en Tigre. Durante esos operativos se secuestraron dispositivos electrónicos, entre ellos un teléfono celular y una tablet, que serán analizados por los peritos.
Desde la Justicia aclararon que estas medidas no implican imputaciones, sino que forman parte de la recolección de pruebas y del intento por reconstruir el contexto personal y comunicacional de los involucrados.
Según fuentes con acceso al expediente, Leclercq no está imputada ni en la causa por la muerte de Zalazar ni en la investigación paralela. Su nombre aparece a partir de declaraciones testimoniales y presentaciones de entidades profesionales que mencionan vínculos personales entre algunos de los protagonistas.
Uno de los puntos que concentra la atención es el teléfono celular del médico, que estaba en el lugar al momento del hallazgo. Una declaración testimonial indica que una de las personas presentes habría visto a Leclercq manipular el dispositivo. No obstante, fuentes judiciales señalaron que, por ahora, no hay elementos que permitan afirmar que el teléfono haya sido alterado o que se haya eliminado información.
En cuanto a las pericias, el celular de Zalazar comenzó a ser analizado luego de que su familia aportara la clave de acceso. Los especialistas trabajan sobre un volumen considerable de datos —mensajes, registros y otros contenidos—, por lo que el informe preliminar podría demorar varios días y no se espera antes de la próxima semana.