Los hechos de inseguridad y los delincuentes no pierden nunca la creatividad a la hora de cometer un delito a lo largo del año, pero en el periodo de vacaciones se valen de la modalidad del “escruche” para hacerse de sus botines. Es una de las formas más comunes porque se aprovechan de que los dueños dejan sus casas vacias, investigan a las víctimas e ingresan para llevarse pertenencias de valor, como dinero, joyas y tecnología.
