ver más
Policiales

Matar en la infancia: otros asesinatos brutales que conmovieron al mundo

El caso de Joaquín Sperani se suma a otras historias tan macabras como difíciles de comprender.
por Roberto Adrián Maidana | 07 de julio de 2023 - 13:53
Matar en la infancia: otros asesinatos brutales que conmovieron al mundo

Muerte de James Bulger: El momento en que dos niños se llevan a un bebé de 2 años para matarlo cruelmente en Liverpool, en 1993. (Foto: Captura de TV)

El asesinato de Joaquín en Córdoba trajo a la memoria otros crímenes aberrantes. Todos ellos cometidos por niños o jóvenes menores de edad. Para completar lo trágico de esos acontecimientos, las víctimas fueron también niños. Asesinados de manera brutal.

Embed

El caso del pequeño James Bulger

James estaba por cumplir 3 años cuando fue víctima de un hecho aberrante en Liverpool que aún conmueve en el mundo entero con solo recordarlo.

El 20 de febrero de 1993, el pequeño estaba con su madre Denise en el centro comercial New Strand de la ciudad inglesa de Liverpool. Denise ingresó en una carnicería y el pequeño James se quedó parado en la puerta, cerca de ella, pero a una distancia que resultaría fatal.

Su madre volteó rápidamente para ver a su hijo, pero ya no estaba. Salió al pasillo del centro comercial y tampoco lo encontró. Había ido con una amiga de compras. Como la otra mujer estaba en otro lugar, Denise pensó que tal vez James se había ido con ella. Pero cuando volvió - pocos minutos después, su amiga estaba sola, sin James.

Allí comenzó su calvario y la del pobre bebé de dos años que caminaba desde hacía poco tiempo. Dada la alerta, los guardias del shopping lo buscaron, pero sin ningún resultado.

james bulger 1.jpg

Una imagen de mala calidad hizo creer que al pequeño James se lo había llevado un joven, pero mayor de edad. (Foto: Captura de TV)

Qué pasó con el pequeño James

La angustia de los padres duró dos días, en los que toda Gran Bretaña se hallaba conmovida por la desaparición de un niño de tan corta edad. El 14 de febrero, un llamado alerto a la policía de Liverpool. Un chico que caminaba junto a unas vías vio un cuerpo tendido y llamó al número de emergencias. Apenas era la secuencia final del destino infernal de James Bulger.

El pequeño cuerpo estaba seccionado por el paso del tren. La autopsia reveló que sufrió una cantidad de golpes en diferentes partes que le resultaba imposible al forense determinar el golpe mortal. El sadismo demostrado por él o los asesinos llegó al punto de haberle colocado pintura azul en uno de sus ojos (pintura para paredes) y pilas pequeñas en su boca y también en su ano.

La indignación se apoderó de los británicos, que presionaron a las autoridades para hallar al autor de semejante crimen imposible de catalogar. Pero lo que vendría después fue tan espeluznante que 30 años después sigue causando estupor.

Los asesinos, con una edad imposible de comprender

La policía volvió a revisar las cámaras del centro comercial. Una imagen en baja resolución mostraba al pobre James caminando tomado de la mano de quien pudo ser su asesino. Parecía una persona joven, pero mayor de edad.

Sin embargo, cuando se accedió a las imágenes de mayor calidad, su nitidez hizo creer que se trataba de un error. James iba de la mano...de otro niño, preadolescente. La secuencia los muestra cuando se juntan con otra persona antes de salir del centro comercial. Otro preadolescente.

Se creyó que podían haber sido chicos que intentaron ayudarlo, pero fue todo lo contrario. La confirmación de esa espantosa evidencia llegó con otras imágenes. Los mismos chicos aparecían en otros momentos en el lugar robando cosas menores, como caramelos o pequeños juguetes. Pero no había duda, eran ellos y había que identificarlos.

james bulger 2.jpg

Los asesinos del pequeño James, reconocidos por las imágenes de un centro comercial. Una maestra los individualizó y dijo que el día del crimen no habían ido a clases. (Foto: Captura de TV)

La espantosa realidad de los asesinos

Se logró establecer que se trataba de Jon Venables y Robert Thompson. Ambos tenían 13 años, apenas 10 más que su víctima. Los reconoció una maestra, quien dijo que justo ese día, los dos faltaron a clases.

El examen completo de las cámaras de seguridad demostró como los asesinos caminaban mirando y mirando, como eligiendo a la víctima. Hasta que aparece James, paradito en la entrada al local de la carnicería. No dudaron, uno de acercó, lo tomó de la mano y rápidamente lo sacó de la vista de la mamá. Luego se juntó con su cómplice y se fueron los tres del lugar.

A nadie le llamó la atención ver a dos preadolescentes caminando con un bebé de casi tres años. Podría tratarse de dos amigos, uno llevando a pasear a su hermanito.

Pero la dura realidad fue totalmente diferente.

venables y Thompson.jpg

Jon Venables y Robert Thompson. Asesinos con solo 10 años. Mataron a un nene que aún no había cumplido 3 años. (Foto: Gentileza Daily Mail)

El suplicio de los últimos momentos de James Bulger

Los "niños asesinos" se llevaron al pequeño al borde del canal Leeds que cruza Liverpool. Sin misericordia, lo tiraron de cabeza. El niño cayó y se hizo una gran lastimadura que de inmediato le hinchó su cara. Hubo testigos que luego le contaron a la policía que vieron a un niño golpeado y llorando, pero que cuando quisieron ayudar, los dos de 10 años le dijeron que eran sus hermanos y que lo llevaban con sus padres para que lo curaran.

En cambio, lo llevaron a un tramo desalmado de las vías. Aprovechando que no había nadie, lo golpearon con furia. Cerca de la estación abandonada de Walton & Anfield. Allí comenzaron a torturarlo (con la pintura en un ojo, entre otras cosas). Le pegaron, le tiraron piedras y finalmente, le lanzaron una viga de hierro que le produjo por lo menos 10 fracturas en el cráneo. No se detuvieron.

Lo arrastraron a las vías del tren, le taparon la cabeza con papeles y lo dejaron allí. Fue cuando pasó un tren que lo seccionó.

el lugar en que hallaron los restos de james.jpg

1993. La policía encuentra los restos de James Bulger, seccionados por un tren en un suburbio de Liverpool. (Foto: Captura de TV)

Un juicio imposible de olvidar

Pese a su tan corta edad, de nuevo, 10 años, fueron detenidos por la policía. Ese hecho dio la vuelta al mundo tanto como lo que había sucedido con James Bulger.

Fueron llevados a juicio por asesinato y varias agravantes el 22 de febrero de 1993. Se los condenó a cadena perpetua, pero eso no iba a durar.

"Justicia por James"

En el año 2001, al ser mayores de edad, se les concedió la excarcelación. La indignación de los británicos terminó en una serie de protestas con el lema "Justicia por James".

En 2010, Jon Venables fue condenado nuevamente acusado por distribuir pornografía infantil. En prisión hasta 2013 en que recuperó su libertad. Pero en 2017 volvió a la cárcel, de nuevo por posesión de pornografía infantil.

En cuanto a Robert Thompson, al revés que Venables, se las ingenió para que trascendiera lo menos posible su vida luego de su liberación. En el homicidio dio la sensación de haber sido el líder. Jamás hizo ninguna declaración aún cuando Venables confesó semejante horror.

Se supo que en el año 2006, conformó una pareja gay estable y viviría al noroeste de Inglaterra. Una vez declaró que "gracias al crimen del pequeño James, pude tomar conciencia de lo que hice y pude ser una mejor persona".

Venables está en condiciones de pedir ser liberado por los crímenes de pedofilia. Aunque se les dieron identidades nuevas hay quienes dicen conocerlas. Denise, la madre de james, se moviliza constantemente para evitar que sea liberado y con otra identidad vuelva a cometer crímenes aberrantes.

Fueron los asesinos más jóvenes de la historia británica, al ser condenados con solo 10 años de edad.

Otros casos escalofriantes

eric Smith.jpg
  • Eric Smith, de 13 años.

Nació el 22 de enero de 1980 en Nueva York, Estados Unidos. Era un chico muy alegre y cariñoso con su familia, según la descripción de sus familiares, especialmente de su abuela Red Wilson.

Ese niño cariñoso, sin embargo, el 2 de agosto de 1993, asesinó a Derrick Robie, un niño de cuatro años. Lo llevó a una zona boscosa cerca de un parque donde vivía. La muerte del menor fue causada por estrangulación y un fuerte golpe en la cabeza con una roca. En la cárcel confesó el motivo de su aberrante crimen: "siempre me maltrataban fuera de casa. Por primera vez, en lugar de que me hicieran daño a mí, yo era el que estaba haciendo daño a alguien".

Lionel Tate.jpg
  • Lionel Tate, 12 años.

Nació el 30 de enero de 1987 en Florida, Estados Unidos. Es el norteamericano más joven en ser condenado a cadena perpetua por el asesinato de una niña de tan solo seis años de edad. El 28 de julio de 1999, Tate asesinó a Tiffany Eunick. La pequeña tenía varias lesiones en su cuerpo: una fractura de cráneo e inflamado y costillas fracturadas.

Tate tenía solo 12 años de edad cuando en el año 2001, el estadounidense fue condenado en el Circuito del Condado de Broward por el juez Joel T. Lazarus a cadena perpetua. "Sus actos fueron fríos, insensibles e indescriptiblemente crueles, dijo el magistrado en su sentencia.

George Stinney.jpg
  • George Stinney, de 14 años.

Es la persona más joven en ser condenada a la pena de muerte en los Estados Unidos. El 16 de junio de 1944 fue ejecutado. Asesinó a dos niñas: Betty June Binnicker, de 11 años, y Mary Emma Thames, de 8.

El asesino confesó que quería tener relaciones sexuales con la más grande, pero que cuando Betty June se negó, decidió matarlas a ambas golpeándolas con una pesada viga.

Sin embargo, su caso fue reabierto 70 años más tarde. Se dijo que no habría tenido la fuerza de manipular esa viga, que pesaba más de 19 kilos y que el joven no hubiera podido levantarla y mucho menos golpearlas como para matarlas. Así fue que una jueza determinó que era inocente. Pero Stinney fue ejecutado en la silla eléctrica a los 14 años, por un crimen que la justicia, luego dijo que no cometió.

Compartir
Facebook
Twitter
Whatsapp

Noticias más leídas

Más sobre Policiales