Tras realizar las investigaciones correspondientes, agentes estatales acudieron al domicilio de la mujer, donde hallaron el cuerpo del recién nacido. Tras una revisión médica, se confirmó que era un varón de aproximadamente 36 semanas. Tras confirmar la causa de fallecimiento, los agentes solicitaron que la mujer fuera vinculada a proceso por homicidio.
La defensa pidió el recurso de ampliación del término constitucional, por lo que la situación jurídica de la presunta asesina se definirá el 4 de septiembre. Mientras tanto, se encuentra recluida en el centro de reinserción social femenil de Nuevo León.
En redes sociales circula la versión de que el objetivo de la presunta infanticida era ocultar el embarazo de su paraje sentimental, quien desconocía que su pareja esperaba un hijo.