Según registros oficiales, está inscripta como monotributista bajo la actividad de elaboración de pastas en el sistema de ARCA. Madre de tres hijos, mantenía un perfil activo en redes sociales, donde usaba otro apellido y compartía publicaciones relacionadas con episodios de violencia de género que habría sufrido por parte de su expareja. En mayo, su expareja y padre de sus hijos, murió estando detenido. “Descansá en paz, mi flaquito”, escribió ella en una publicación de despedida. Un día después, sumó otro mensaje: “Ahora vas a ser nuestro angelito. Nunca te vamos a olvidar”.
El robo que detonó el ataque
El episodio de violencia extrema ocurrió en la ciudad de Bermejo, un punto caliente del comercio informal y las tensiones sociales en la frontera. Según la denuncia de una comerciante local, un grupo de personas ingresó a su negocio simulando ser clientes. Mientras algunos la distraían, otros robaron un bolso con una suma millonaria. En segundos, el dinero habría sido pasado de mano en mano hasta desaparecer entre la multitud.
Horas después, Fadel fue localizada en las afueras de la ciudad, en un sector conocido como “La Petrolera”. Vecinos y comerciantes la interceptaron, convencidos de que formaba parte del grupo que había perpetrado el robo. Lo que siguió fue un castigo público que se salió de control. La golpearon, le cortaron el cabello con cuchillos y tijeras improvisadas, la arrastraron por la calle y la obligaron a quedarse en ropa interior frente a decenas de personas.
Según relataron testigos, en el lugar había efectivos policiales, pero no intervinieron de inmediato. Solo actuaron cuando la agresión escaló. Fadel fue rescatada y trasladada a la comisaría local, donde quedó detenida.
Mientras avanza la causa judicial en Bolivia, el Consulado argentino en Tarija confirmó que está al tanto de la situación. Fadel ya cuenta con un abogado defensor y fue llevada a un hospital por las lesiones sufridas durante el ataque. Su situación procesal está bajo evaluación, y en las próximas semanas se definirá si se le imputa formalmente el delito de robo.
En paralelo, otros comerciantes de Bermejo habrían presentado denuncias por hechos similares en los que también involucran a Fadel, lo que refuerza la hipótesis de que formaría parte de una organización delictiva que opera en ambos lados de la frontera.