Sin embargo, al notar contradicciones en su relato, los investigadores profundizaron su declaración y la mujer finalmente confesó que facilitó el ingreso de los delincuentes. También dijo que uno de ellos era un pariente y el otro, un amigo.
Cuando los ladrones se fueron, la joven dijo haber encontrado al jubilado “desvanecido”. Personal del SAME constató su fallecimiento, aunque no se observaron signos de violencia a simple vista. La autopsia será clave para determinar si la muerte se debió a causas naturales o si fue consecuencia del robo. Se presume que podría haber sufrido un infarto por la situación de estrés vivida.
La causa quedó a cargo del fiscal Lucio Herrera, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal N°9, que imputó a la mujer por robo y dio intervención a la División Homicidios de la Policía de la Ciudad. Además, se están analizando las cámaras de seguridad de la zona.
Una vecina aseguró a la prensa que la víctima, Mario Villanueva, era viudo, había tenido un ACV y era padre de dos hijos. “Era una excelentísima persona”, afirmó conmovida en declaraciones a A24. Villanueva era de nacionalidad española y había trabajado para la aerolínea Iberia.