Fuentes indicaron a mejorinformado, que vivía en una casilla precaria de chapa, cerca de la gruta de San Cayetano, en una zona rural conocida como El Arroyón. Trabajaba haciendo changas y criando animales, entre ellos chanchos, junto a otros vecinos de la zona.
El dato clave y el perro que encontró la verdad
La presión vecinal logró movilizar un operativo policial. A primera hora del jueves, efectivos de la Policía de Río Negro, el COER, la división canes y peritos de Criminalística irrumpieron en un puesto ubicado a unos 800 metros del Arroyón.
Allí, un perro adiestrado en rastros cadavéricos marcó un punto específico: un viejo aljibe, aparentemente en desuso, cubierto con tierra. Minutos después, los agentes comenzaron a excavar.
Lo que encontraron fue espeluznante. Debajo de casi dos metros de tierra estaba el cadáver de Eduardo Fuentes, irreconocible por el paso del tiempo y el deterioro, pero con evidentes signos de violencia.
La hipótesis del crimen: una disputa por animales
Según reconstruyó el medio LM Cipolletti, la víctima compartía con el detenido un negocio informal de crianza de chanchos. La hipótesis principal es que Fuentes fue al puesto a buscar sus animales y, tras una discusión, recibió varios disparos.
Los animales estaban en el mismo predio donde fue hallado el cuerpo, lo que refuerza la idea de que el crimen ocurrió allí mismo y que el cadáver fue ocultado en el aljibe poco después del hecho.
Un amigo cercano a Fuentes fue quien aportó información clave a la fiscalía, permitiendo así orientar el rastrillaje y concretar el hallazgo.
Buscan el arma homicida y avanzan los peritajes
El caso quedó en manos del fiscal Leandro López, quien mantiene la causa bajo reserva mientras se realiza la autopsia y se ejecutan nuevos allanamientos en busca del arma utilizada en el crimen, que hasta el momento no fue localizada.
Por ahora, la acusación gira en torno a homicidio agravado y ocultamiento de cadáver, aunque podría ampliarse según lo que arrojen las pericias.
El Arroyón, un pueblo conmocionado por el crimen de Fuentes
El hallazgo del cuerpo causó un fuerte impacto en la comunidad de Cinco Saltos y El Arroyón, donde Eduardo Fuentes era un vecino conocido y querido. Muchos lo recuerdan como un hombre trabajador, dedicado a las tareas rurales y de subsistencia, que no tenía conflictos graves con nadie, salvo -hora se sabe- una disputa no resuelta con el puestero.
Vecinos del paraje Ruca Co habían manifestado su preocupación desde los primeros días de la desaparición. La falta de avances judiciales generó desconfianza y enojo, lo que derivó finalmente en la búsqueda comunitaria que terminó por acelerar el operativo policial.
Qué se sabe del detenido
El hombre de 65 años detenido era dueño del puesto donde fue hallado el cuerpo. Según fuentes judiciales, presenta antecedentes por conflictos vecinales, aunque no había causas abiertas en su contra al momento del crimen.
Tras el hallazgo del cadáver, fue arrestado en el mismo predio, sin oponer resistencia. Desde entonces permanece incomunicado, a la espera de la audiencia judicial.