El hecho ocurrió en la intersección de las calles Belgrano y Zapiola, donde la víctima, una psicóloga de 43 años, había dejado su vehículo Volkswagen Gol de color gris estacionado.
La mujer radicó la denuncia en la Comisaría Segunda de Quilmes. Ella relató a la policía que había cerrado la puerta de su auto, pero no se había percatado de que el desconocido estaba escondido en la zona y había utilizado el inhibidor de señal para anular su alarma.
Cuando regresó a ver su auto notó que las puertas estaban sin trabar y que el interior estaba revuelto, aunque no hubo daños mayores ni ningún elemento robado.