¿Cómo detuvieron al agresor?
Mientras los policías se encontraban aún en el lugar, Gatelli volvió a la escena a bordo del mismo vehículo. Ante esta situación, los agentes procedieron a su inmediata aprehensión y secuestraron el Citroën C3 como parte de la investigación. El hombre fue trasladado a la comisaría Primera de Ensenada, donde quedó alojado a disposición de la Justicia.
La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción N° 7 del Departamento Judicial de La Plata, a cargo de la fiscal Silvana Langone. Desde ese despacho se avaló el procedimiento policial y se dispuso que el imputado continúe detenido, además de ordenar el envío de las actuaciones correspondientes a primera hora del lunes.
Según la información oficial, el hecho fue caratulado como “lesiones en contexto de violencia de género”. Las imágenes obtenidas a través del sistema de videovigilancia municipal y los testimonios de las personas que presenciaron el ataque serán incorporados a la causa como prueba.
La investigación continúa bajo la supervisión de la fiscalía interviniente, que busca determinar las circunstancias exactas del episodio y el nivel de responsabilidad penal del acusado. En tanto, el vehículo permanece secuestrado y a disposición de los peritos para eventuales diligencias complementarias.
Una mujer baleada por su ex policía lucha por su vida en Santa Fe
Una mujer de 53 años permanece internada en estado crítico en Santa Fe, luego de recibir múltiples disparos por parte de su ex pareja, un suboficial de la Policía provincial. El ataque ocurrió en una vivienda del barrio Nueva Esperanza y dejó a la víctima bajo asistencia respiratoria mecánica, mientras los médicos preparan una segunda intervención quirúrgica para estabilizar su estado.
Tras cometer el ataque, el agresor se atrincheró en el domicilio, situación que demandó la intervención de personal especializado para su detención. Actualmente, permanece bajo custodia en el hospital Cullen, donde también se recupera.
El equipo médico del hospital Iturraspe informó que la paciente ingresó con heridas de bala en varias partes del cuerpo, siendo la más grave un disparo que atravesó el tórax y afectó órganos internos. La herida provocó un neumotórax que requirió la colocación urgente de un tubo de drenaje para permitir la expansión pulmonar.
Además, el proyectil dañó el hígado, generando una hemorragia intensa que obligó a los cirujanos a aplicar una técnica de compresión con compresas estériles para controlar el sangrado. Esta maniobra fue clave para estabilizar la presión arterial de la mujer y sacarla del estado de shock, representando un avance fundamental en su atención.
A pesar de la complejidad del cuadro, los médicos mantienen reservas sobre la evolución, dada la gravedad de las lesiones y la necesidad de nuevas intervenciones quirúrgicas.