El agresor está acusado del delito de homicidio triplemente calificado por haber sido cometido por un arma de fuego, por alevosía y por abuso de su condición de policía.
Los hechos ocurrieron el pasado martes 29 de octubre cuando un joven de 17 años asaltó a una anciana que caminaba por la calle Risso al 2200. Tras forcejear con la mujer el delincuente escapó corriendo.
Fue allí que Olivares, que se encontraba vestido de civil y cumpliendo tareas de seguridad de un reparto, alertado por la situación sacó su arma reglamentaria y disparó contra el joven que cayó herido varios metros adelante.
Tras los hechos, el joven herido fue trasladado de urgencia al hospital provincial José María Cullen donde fue compensado y luego derivado a hemodinamia, pero a pesar de los esfuerzos de los médicos murió horas después.