El chofer decidió no abrir las puertas ni bajar del colectivo para no agravar la situación ni poner en peligro a los pasajeros. La escena duró apenas unos minutos, pero bastó para generar un fuerte malestar entre quienes estaban a bordo.
Aunque todavía se desconoce qué motivó la furia del motociclista, vecinos de la zona expresaron su preocupación por la creciente cantidad de episodios violentos contra choferes del transporte público. Señalaron que no se trata de un caso aislado, sino de una situación que se repite con cada vez más frecuencia.
Las imágenes del ataque se viralizaron rápidamente en redes sociales y despertaron reclamos por mayor seguridad para trabajadores y usuarios del transporte urbano.