Si bien las bases están inquietas y reclaman una participación más activa, la Central está en pleno proceso de cambio (deben elegir a las autoridades que reemplacen al actual Triunvirato) y además, son los que después se sientan a negociar con el Gobierno. Cortar el vínculo no sería una buena alternativa.
Por otro lado, en estos días se juntaron los sectores que componen la CATT (Confederación Argentina de Trabajadores de Transporte) y ya están hablando de alguna medida de fuerza para agosto. En la tradición argentina, los que verdaderamente logran parar el país son los gremios del transporte.
Los gremios del transporte mandan una señal. "Lo estamos evaluando", dicen. Aunque a la vez aclaran que sería recién después de agosto. Y para eso falta toda una vida.