La vicepresidenta Victoria Villarruel salió a responder este jueves a funcionarios del gobierno nacional, que como el canciller Pablo Quirno, la acusaron de intentar "desestabilizar" al gobierno y le pidieron que renuncie.
La vicepresidenta rechazó las acusaciones de desestabilización y defendió su decisión de habilitar a Anabel Fernández Sagasti a participar de manera remota en la sesión del Senado. “Yo no desestabilizo a nadie”, afirmó.
La vicepresidenta Victoria Villarruel salió a responder este jueves a funcionarios del gobierno nacional, que como el canciller Pablo Quirno, la acusaron de intentar "desestabilizar" al gobierno y le pidieron que renuncie.
Villarruel -quien este jueves quedó a cargo del Poder Ejecutivo nacional en reemplazo del presidente Javier Milei, que se encuentra de gira por Ecuador- negó pensar en renunciar y dijo que por el contrario está "orgullosa de seguir cumpliendo el legado de los argentinos" que "nos votaron en la fórmula presidencial" junto a Milei.
Ante la pregunta puntual sobre si va a seguir en el cargo de vicepresidenta, a pesar de los pedidos de renuncia que lanzaron Quirno y también el jefe de gabinete, Diego Santilli, Villarruel respondió: "Por supuesto".
"Los argentinos nos han elegido como fórmula y voy a honrar el compromiso y el deber que me legaron los argentinos, así que voy a ejercer orgullosa de poder ser la vicepresidenta de la nación", agregó.
Villarruel formuló esas declaraciones en diálogo con la prensa al salir de la Catedral Metropolitana, tras participar de la primera misa ofrecida por el embajador del Vaticano, monseñor Michael Wallace Banach. El cura inició formalmente su misión diplomática en el país y será el encargado de preparar la visita del Papa León XIV entre el 8 y el 11 de noviembre.
La vicepresidenta se mostró junto al presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, y otros funcionarios de la secretaría de Culto, del Gobierno nacional y autoridades de la Iglesia.
Al ser consultada sobre el distanciamiento político que la enfrenta con el entorno del presidente, Villarruel dijo que "el problema es que a veces no se pueden expresar los disensos".
"Yo no desestabilizo a nadie, nada más lejos de mí, que siempre respeto las instituciones del país y la Constitución, con amor a la patria. Lo que dijo el canciller, creo que se excedió", respondió Villarruel a una pregunta puntual de periodistas sobre si tenía pensado renunciar a raíz de las declaraciones del ministro de Relaciones Exteriores, que justamente se encuentra integrando la comitiva presidencial junto a Javier y Karina Milei en Ecuador.
Villarruel negó haberse referido a las facultades mentales del presidente, cuando en un mensaje en la red X había dicho que le "preocupaba el estado del presidente". Esa declaración derivó en los pedidos de Santilli y de Quirno para que "dé un paso al costado".
"Yo no me referí a eso", respondió sobre la polémica frase referida al presidente Milei que generó fuerte malestar en la Casa Rosada en medio del debate por la ley de tierras en el que la titular del Senado se había manifestado en contra.
"Yo soy una persona que fui votada para repetar las instituciones, asegurar el correcto funcionamiento del Senado y del Congreso. Por esa razón, si hay un disenso, debería poder expresarlo", insistió Villarruel.
La vicepresidenta desmintió las acusaciones del entorno del presidente que la acusó de "poner palos en la rueda" a los proyectos del Gobierno en el Senado. Villarruel había habilitado a votar a la senadora kirchnerista, Anabel Fernández Sagasti, de manera remota. Finalmente el Senado le negó esa posibilidad en la sesión de hoy pero, de haberse concretado, hubiera cambiado el número de votos en el ajustado debate por ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
"Siempre he colaborado de la misma manera, incluso en aquellas cosas con las que no estoy de acuerdo", planteó Villarruel.
Además, justificó su decisión de acceder al pedido de Fernádez Sagasti al señalar que "se les permitió a los senadores tanto de UP como de la UCR para que puedan plantear sus situaciones personales en el pleno del cuerpo, como corresponde". Y agregó: "yo no soy senadora, no puedo decir lo que no pueden hacer, por eso lo elevamos al pleno del cuerpo para que puedan definirlo como corresponde".
Villarruel dijo "no estar preocupada" por la posibilidad de que el Gobierno la deje afuera de las ceremonias de recibimiento del papa León XIV.
Señaló que "para los católicos es una alegría enorme poder compartir la misa y estar presente". "Va a ser todo lo que quiera Dios, no estoy muy preocupada por esa situación, faltan muchos meses, no creo que haya ningún problema, respeto la institucionalidad", agregó.
Villarruel compartió el estrado en la Catedral junto con el oficialista presidente provisional del Senado y segundo en la línea sucesoria presidencial, Bartolomé Abdala, quien en su ausencia, presidía esta tarde la sesión en la Cámara Alta. Abdala coincidió en la necesidad de "seguir la institucionalidad" más allá de las diferencias.
Según informaron desde su entorno, Villarruel, participó esta mañana de la santa misa celebrada en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, presidida por el nuncio apostólico, monseñor Michael Wallace Banach, con la que dio inicio oficialmente a su misión diplomática y pastoral como representante del Papa León XIV en nuestro país.
En ese marco, monseñor Banach presentó oficialmente sus credenciales ante el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, como representante pontificio ante la Iglesia en la Argentina. En la Catedral Metropolitana estuvo también el arzobispo porteño, Jorge García Cuerva.
El viernes pasado, Milei había recibido junto a Quirno las cartas credenciales de Michael Wallace Banach, en una ceremonia realizada en el Salón Blanco de la Casa Rosada.
La formalización de su misión diplomática representó un nuevo paso institucional de cara a la visita del Papa a la Argentina el próximo 8 de noviembre.