Es un clásico que los fallos del juez Gallardo sean inmediatamente apelados y anulados. Pero esta vez, no fue así. La Ciudad de Buenos Aires se volvió a chocar de frente con el Siglo 21. Argentina vuelve a jugar su juego preferido ¿Cómo ir a contramano del mundo? Nuevamente, vamos por la copa Mundial del atraso de la burocracia y de la inmadurez. En la Argentina la solución que encontramos es prohibir, vedar y cerrar las economías de plataforma. Nos encantan esas palabras, lo que luce amenazante es inmediatamente prohibido.
Pregunto: ¿estamos en condiciones de jugar a ser progres con la mitad de los desocupados menores de 29 años? ¿Estamos en condiciones de seguir haciendo progresismo de Página/12 sentados en el Café Balcarce de Recoleta con un millón de pibes que no estudian, ni trabajan?
Está mal que el 70% de los ciclistas no tengan seguro. Está mal que el 67% circule sin casco. Está mal que las empresas eviten relación de dependencia. Está mal que no se hagan cargo cuando lo asalta.
En el último año se destruyeron 268.000 puestos de trabajo. 1 empleo menos cada 2 minutos y lo mejor que se nos ocurre es que un juez prepotente venga a cerrar a las pocas empresas que llegaron a la Argentina para sumar laburo… Entonces, sin dudas, seguiremos estando en el horno.