A las 8:30 tal como se había anunciado durante el frenético fin de semana en el que Macri aceptó la renuncia de su anterior ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, Macri tomó juramento a Lacunza en medio de bromas y bloopers, con un Salón Blanco colmado de ministros nacionales y bonaerenses y con su compañero de fórmula, el senador peronista Miguel Pichetto entre los invitados especiales.
"Gracias por acompañarnos este lunes", saludó el Presidente al comenzar el acto en el Salón Blanco sin notar que era martes, y luego, para romper el hielo de la formalidad en la toma juramento a su nuevo ministro de Hacienda le preguntó: “Qué hacemos con estos nombres: "Jorge Roberto”? dijo entre bromas Hernán Lacunza. Nadie conocía los primeros nombres del flamante ministro.
Con la gobernadora Vidal y buena parte de su gabinete bonaerense sentados en primera fila (estuvieron los ministros de Agroindustria, Infaestuctura, Desarrollo Social, Asuntos Públicos y secretarios de comunicación bonaerense) y el jefe de Gabinete Marcos Peña parado al lado de Macri, Lacunza juró por “Dios y por la Patria, ante estos Santos Evangelios” y pidió que si no lo hace “Dios y la Nación” se “lo demanden”.
Quien no estuvo en ninguno de los actos y siguió sin aparecer públicamente tras la presentación de su renuncia la semana pasada, fue el ministro saliente, Nicolás Dujovne.
Macri, tras la jura escuchó las conferencias de Lacunza y de Sandleris desde su despacho en Casa Rosada. Desde las 10,30 encabezó una reunión de gabinete donde seguía de cerca la apertura de los mercados.