Los argentinos o extranjeros residentes, que se encuentren en el exterior, tendrán la posibilidad de regresar vía aérea o marítima a través del aeropuerto internacional de Ezeiza, el aeropuerto de San Fernando o el puerto de la terminal de Buquebús, siempre y cuando haya viajes habilitados al país desde el punto donde se encuentran.
El Gobierno, en el documento difundido, consideró que "en la última semana se registró un aumento del número de casos y se detectaron nuevas variantes del SARS-CoV-2, relacionadas a viajeros o a sus contactos”. Y justificó: “La presente medida resulta razonable y proporcionada con relación a la amenaza y al riesgo sanitario que enfrenta el país y se enmarca en el conjunto de medidas y acciones que el Estado Nacional se encuentra llevando adelante”.
Además, se recordó que a partir de este mismo lunes, también quedaron suspendidos todos los vuelos regulares provenientes de Brasil México y Chile. Solo se permitirá el arribo de los aviones “necesarios para el regreso de las personas nacionales y extranjeras residentes que se encuentren en los destinos indicados”.