La idea, impulsada por el ex ministro de Desarrollo Social bonaerense Daniel Arroyo, sería implementada en forma inmediata, a partir del próximo 10 diciembre. El proyecto alcanzaría al 20% de los actuales beneficiarios de planes sociales, es decir alrededor de un millón y medio de personas.
De acuerdo a lo que se analiza por estos días en el bunker de la calle México, esta tarjeta, a la cual también podrán acceder los comedores sociales, sería emitida por los bancos públicos con financiamiento del estado nacional.
Según trascendió, se llevan adelante gestiones con varias cadenas de supermercados, con el fin de comprometer su adhesión a la iniciativa. Ese es un punto considerado clave, ya que es fundamental la presencia en las góndolas de los alimentos contemplados en el proyecto.
Además, en el marco de un programa nutricional, las madres beneficiadas podrán contar con el asesoramiento de nutricionistas para mejorar el tipo de alimentación que reciben sus hijos. “Vamos a intentar promover, sobre todo, el retiro de alimentos saludables”, explicaron desde el comando albertista.
La administración de este programa estará a cargo de un consejo que dependerá directamente del presidente y tendrá la responsabilidad de emitir dos informes al año sobre su evolución.
El Plan “Bolsa de Familia”, en Brasil, fue implementado por Lula da Silva a partir de 2003. Convertido en ley un año después, llegó a beneficiar a 55 millones de personas.
En tanto, el plan “Chile Crece Contigo” atiende a las madres embarazadas y a chicos en etapa de desarrollo, a través de suministros para necesidades básicas.
En Argentina, el último informe del INDEC estableció que el índice de pobreza alcanzó al 35,4% de la población, lo que equivale a 15,4 millones de argentinos. La canasta básica, para una familia integrada por cuatro personas, aumentó un 58,2% en los últimos 12 meses y supera los 33.000 pesos.