En agosto del año pasado, la Cámara Federal de Mendoza dejó firme el procesamiento del juez Bento por cohecho y prevaricato, entre otros cargos. Fue imputado como presunto jefe u organizador de una asociación ilícita en concurso real con cohecho pasivo -es decir cobrar coimas- en diez oportunidades; en concurso ideal con prevaricato, retardo de Justicia, enriquecimiento ilícito y lavado de activos de origen delictivo.
La investigación se inició luego de que la fiscalía federal 2 de Mendoza remitió para su investigación las constancias de un peritaje al teléfono de un detenido por narcotráfico en el que aparecían mensajes con su abogado, que daban cuenta de la existencia de maniobras judiciales irregulares sobre la liberación de personas detenidas a disposición de Bento.
Sin embargo, Bento todavía sigue en funciones, y por eso en septiembre del año pasado, el diputado nacional del PRO y miembro del Consejo de la Magistratura, Pablo Tonelli, solicitó ante ese organismo el desafuero del juez federal mendocino.